Estas bolas de brownie veganas son un sueño absoluto para todos los aficionados al chocolate, ¡y sin azúcar ni harina refinados! La base se compone de copos de avena, dátiles dulces y cremosa pasta de almendras. Cubiertas de chocolate negro fundido, son crujientes por fuera, melosas por dentro y sencillamente irresistibles. Me encantan como tentempié o pequeño postre directamente de la nevera.
Tritura los copos de avena en una batidora o robot de cocina hasta obtener una harina fina y resérvala.
Prepara la mezcla de dátiles
Pon los dátiles en la batidora con la leche de avena, el sirope de agave, la mantequilla de almendras, el extracto de vainilla y la canela.
Tritura todo hasta obtener una mezcla suave y pegajosa.
Mezcla la masa del brownie
Pon la mezcla de dátiles en un cuenco.
Añade la harina de avena, el cacao y una pizca de sal.
Mézclalo todo bien hasta obtener una masa firme pero fácil de moldear. Si la masa está demasiado blanda, añade un poco más de harina de avena.
Formar bolas
Con las manos, forma con la masa unas 16 bolas de unos 25 g cada una.
Cobertura de chocolate
Derrite el chocolate negro al baño maría o en el microondas a fuego lento.
Sumerge cada bola en el chocolate con un tenedor o una brocheta, deja que escurra un poco y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Refrigeración
Deja cuajar las bolas de brownie en el frigorífico durante unos 30 minutos.
Notas
✨ Consejo:
Las bolitas se conservan unos 5 días en un recipiente hermético en la nevera, ¡perfectas como tentempié o postre sano de chocolate! También puedes congelarlas y disfrutarlas cuando quieras.